Denunciado por violencia sexual y abuso de poder
En el marco de las actividades político-culturales contra las violencias machistas, convocadas por colectivas estudiantiles en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) durante el año 2018, se instaló un Tendedero de Denuncias en la explanada de la Facultad de Economía el 20 de septiembre del mismo año ( 1). En este se hicieron públicos múltiples testimonios por acoso, hostigamiento y violencias sexuales perpetradas por profesores y alumnos de la misma institución, entre ellos se denunció (no por primera vez) a Luis Antonio Arizmendi Rosales.
La denuncia que atañe a Luis Arizmendi (2), quien imparte actualmente clase frente a grupos en la Facultad de Economía (UNAM) y en la Escuela Superior de Economía del Instituto Politécnico Nacional (IPN), describe ejercicios de violencia que exponen “la forma de operar de Arizmendi”, para acercarse a jóvenes estudiantes y hacerlas parte de su círculo íntimo para “vivir con él esa transformación personal”. En dicho testimonio se le denuncia por violencia sexual, abuso de poder, expresiones amenazantes y agresivas, manipulación y chantaje (3).
La denunciante comenzó el proceso ante la Unidad para la atención de denuncias de la Universidad (UNAD), sin embargo, desistió debido a la ineficacia del protocolo para la atención de casos de violencia de género y el temor a sufrir represalias, puesto que Arizmendi la buscó de manera intimidatoria a través de terceras personas después de hacer público su testimonio, aún y cuando el mismo fue confidencial. Ante ello la compañera prefirió distanciarse del proceso y resguardar su seguridad física y psicológica, ya que el camino que lleva recorrido para lograr superar el entorno de influencia de Arizmendi, verbalizar las violencias que vivió, así como su búsqueda por una estabilidad física, emocional y profesional, ha sido bastante largo y doloroso. Por lo tanto, buscamos brindarle eco a su voz, respaldo, acompañamiento y amplio respeto a su proceso.
Con posterioridad a la instalación del tendedero, la Asamblea de la Academia de economía política, de la misma facultad, lanzó el 25 de septiembre un pronunciamiento titulado: “PRONUNCIAMIENTO SOBRE LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN LA FACULTAD” (4), mediante el cual externó su solidaridad con las denunciantes, añadiendo que “los señalados deben responder a las acusaciones y las autoridades tienen la obligación de aportar los elementos para que las víctimas puedan tener la justicia que exigen y evitar en cualquier momento encubrir los casos o dificultar su procesamiento”. En reacción, Luis Arizmendi publicó un documento de 15 puntos titulado “Respuesta al ‘pronunciamiento de la Asamblea de Economía Política’ del 25 de septiembre” (5), en el que calificó de ilegítimo el pronunciamiento de la asamblea y aseveró que es objeto de “calumnia” intentando defenderse bajo el “principio universal de inocencia”, bajo el cual se declaró “por principio, se es inocente”.
En este contexto y durante el mes de octubre del año 2018, circularon por las redes capturas de pantalla de un tweet que alude a Luis Arizmendi y a las acusaciones en su contra por acoso sexual en el IPN y posteriormente en la UNAM (6) en el que se adjuntó el testimonio de la compañera, además de una foto muy sensible en la que se exhibe al profesor junto a dos jóvenes, ejemplificando las prácticas de abuso de poder de las que se le acusa (7).
El pasado 15 de octubre del año 2019 se publicó un artículo que lleva por nombre “De profesor universitario a gurú de una secta político-sexual” dentro de un blog titulado EducaSectas, cuyo autor refiere tener formación como psicólogo clínico y psicoterapeuta, además de formar parte de diversas entidades profesionales en su campo. Este artículo da cuenta de las prácticas que se llevan a cabo dentro del grupo de trabajo que Luis Arizmendi conformó desde finales de la década de los años 90, y las califica de sectarias dado el funcionamiento en capas (“hacia el exterior funciona como grupo estudiantil de corte marxista donde Arizmendi es el ideólogo, mientras que hacia el interior funciona como una secta no religiosa, con una clara estructura piramidal”); se señala que el “profesor ejerce un liderazgo absoluto sobre los integrantes, funcionando con una ideología que combina conocimientos del marxismo, el psicoanálisis y conceptos religiosos para establecer lo que denomina ‘El Proyecto’”. Hace mención del modus operandi con el que Arizmendi atrae a nuevos miembros al grupo y se destaca la manera en que “define un modelo de vida en rotunda oposición con todo lo que está fuera del grupo” a beneficio de sus privilegios como líder. El artículo se hace valer de experiencias compartidas por ex miembros del grupo, quienes argumentan haber sido presionados emocional, física y sexualmente, dada la asimetría de poder ejercida por Arizmendi en tanto profesor y autoridad moral. Además, señalan que Luis Arizmendi mantiene prácticas y posiciones claramente misóginas al considerar que “las mujeres son seres inferiores, ‘incapaces de controlar su genitalidad’ y “son proclives a traicionar y escapar del amor”.
El mismo artículo hace referencia a una denuncia que fue publicada en el año 2001 por el periódico La Prensa (8), a la cual tuvimos acceso durante la sistematización de esta cronología. Asimismo, recopilamos algunos testimonios y grabaciones de audio que dan cuenta de la posición machista y profundamente misógina que Luis Arizmendi promueve en sus denominados círculos de estudio: «de ahí que los griegos tengan tan buenas opiniones sobre las mujeres (…) qué vas a hablar con esas pinches encarnaciones de la oscuridad, no hay nada que hablar con esas pobres ignorantes. Imagínate a Aristóteles hablando con una mujer sobre la entelequia o el topus uranus, qué entiende este pobre individuo que a duras penas gruñe y araña y aparte tiene efectos malolientes, no, me cae, es que es así la cosa…» (9) y que coinciden con los argumentos de las denuncias que han circulado con anterioridad y a las que hicimos referencia de manera previa.